Tener un inquilino problemático puede ser un dolor de cabeza para cualquier arrendador.

Pero la pesadilla no solo puede estar en que no te paga el alquiler.

También cuando le demandas en los tribunales.

De ahí la importancia de contratar con abogados expertos que puedan solucionarte el problema.

1. Si el inquilino no atiende al correo y no retira los requerimientos judiciales, no solo se alarga la fecha de juicio, sino también la de desahucio. 

2. Solicitar un abogado de oficio hace que el proceso se dilate. El juzgado debe avisar al Colegio de Abogados, el Colegio al Abogado, éste tiene que mirar las actuaciones, además hay que pedir un procurador. Del mismo modo, el letrado de oficio puede interponer recursos que compliquen la situación. 

3. Esperar la mismo día de juicio de desahucio para pedir un letrado gratuíto, lo que hará que se suspenda el juicio y que tenga que retrasarse en la Agenda Judicial.

4. Pagar las mensualidades que se deben justo antes de juicio, solo podrá hacerlo el inquilino una sola vez. Se conoce como enervación del desahucio.

5. Que en la fecha de lanzamiento no llegue el inquilino, el procurador, la comisión judicial, el cerrajero o la policía, retrasará el desahucio.

6. Que en el momento del desahucio haya animales como serpientes o perros, o bien un menor de edad o una persona que se encuentre en mal estado.

7. Si el piso está lleno de residuos y basura también retrasará el lanzamiento.

8. Si el piso se encuentra con muebles del inquilino y pida al juzgado unos días para llevárselos.

9. Que existan personas en riesgo de exclusión social o vulnerables, hará que entren servicios sociales.

El gran problema para el dueño

Si el inquilino interpone una denuncia por la vía penal alegando que existe falsedad documental o estafa (que el contrato de arrendamiento es falso o que la firma que aparece no es la suya), el proceso puede ser un infierno para el dueño.

Se puede retrasar incluso años.

Por eso, es tan importante tener un buen contrato de alquiler y un buen asesoramiento legal.

Un contrato firmado en un despacho de abogados, con la firma del letrado como testigo, fulminará de inmediato esta vía legal del inquilino.

De esta forma, el letrado acreditará en el juzgado penal, que ni el contrato es falso y que tampoco se falsificó la firma del inquilino, por lo que el inquilino no tendrá forma de salir, es más, se le podrá demandar por denuncia falsa.

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