Cuando un propietario necesita recuperar una vivienda o un local, la primera pregunta suele ser cuánto cuesta un desahucio. Es lógico, pero la respuesta seria no puede reducirse a una cifra única para todos los casos. En JR Abogados tramitamos procedimientos de desahucio con letrado desde 900 € + IVA, siempre previa revisión del contrato, la deuda, los burofax enviados, la situación del ocupante y la estrategia procesal adecuada. Un desahucio mal planteado puede costar meses de retraso, requerimientos judiciales, inadmisiones, oposición innecesaria o pérdida de oportunidades importantes, como impedir la enervación en un desahucio por impago.
Cuánto cuesta un desahucio
El precio de un desahucio depende del tipo de procedimiento, de la documentación disponible y de la situación real del inmueble. No es lo mismo un inquilino que debe dos mensualidades y sigue en la vivienda, que un contrato vencido desde hace meses, una renta antigua, un precario familiar, una ocupación sin título, un subarriendo no consentido o un caso con avalistas.
En JR Abogados ofrecemos intervención letrada en procedimientos de desahucio desde 900 € + IVA, pero ese importe debe entenderse como un precio de partida para asuntos que, tras revisar la documentación, puedan tramitarse como procedimientos ordinarios de desahucio sin especial complejidad añadida.
Además de los honorarios de abogado, normalmente debe contarse con procurador. En procedimientos de desahucio, la intervención de procurador suele ser necesaria para la presentación de la demanda, recepción de notificaciones, impulso procesal y seguimiento del procedimiento. También pueden existir otros gastos, como burofax previo, oferta vinculante confidencial, obtención de nota simple, certificados registrales, poderes, requerimientos, traducciones, localización de demandados o actuaciones complementarias.
El propietario debe desconfiar de cualquier precio cerrado ofrecido sin haber revisado antes el contrato y los documentos básicos. En un desahucio, el problema no es solo presentar una demanda. El problema es presentar la demanda correcta, contra las personas adecuadas, con los documentos precisos, reclamando las cantidades que proceden y evitando defectos que permitan al inquilino ganar tiempo.
Por eso, antes de confirmar un presupuesto cerrado, en JR Abogados revisamos la documentación y determinamos si estamos ante un impago, una expiración de plazo, un precario, una ocupación ilegal, un incumplimiento contractual, un supuesto de renta antigua, una necesidad del arrendador o una situación más compleja.
Por qué no todos los desahucios tienen el mismo precio
No todos los desahucios son iguales ni deben tratarse igual. El error de muchos propietarios es pensar que basta con decir “quiero echar al inquilino” para presentar una demanda. Esa forma de enfocar el asunto es peligrosa.
Un desahucio por impago exige analizar la deuda, los pagos parciales, los recibos, los suministros, la posibilidad de reclamar cantidades asimiladas, la existencia de avalistas y la posibilidad de impedir o no la enervación. La enervación es especialmente importante porque, en determinados casos, el arrendatario puede paralizar el desahucio pagando lo debido, salvo que se haya practicado previamente un requerimiento fehaciente de pago en los términos legalmente exigidos. La Ley de Enjuiciamiento Civil regula el régimen de enervación en los procesos de desahucio por falta de pago.
Un desahucio por expiración del plazo contractual exige revisar la fecha del contrato, la duración pactada, las prórrogas legales, la prórroga obligatoria, la prórroga tácita, los anexos firmados y, sobre todo, si el arrendador comunicó correctamente la voluntad de no renovar dentro del plazo aplicable. En arrendamientos de vivienda, la Ley de Arrendamientos Urbanos regula el sistema de duración y prórrogas contractuales.
Un desahucio por precario requiere probar que la persona ocupa sin contrato, sin renta y sin título suficiente. Es frecuente en casos de hijos que viven en la vivienda de los padres, exparejas, familiares, amigos, antiguos autorizados o personas que entraron con consentimiento inicial y después se niegan a marcharse.
Un caso de okupas no es necesariamente igual que un precario. Puede haber una ocupación sin autorización desde el principio, ocupantes desconocidos, problemas de identificación, necesidad de averiguación domiciliaria, riesgo de empadronamientos, entradas sucesivas de personas distintas o dificultades para notificar.
Un desahucio por incumplimiento contractual exige demostrar una infracción concreta: subarriendo no consentido, cesión inconsentida, uso distinto al pactado, actividades molestas, daños graves, obras no autorizadas, actividades ilícitas, convivencia no permitida o incumplimientos relevantes del contrato.
Los asuntos de renta antigua requieren un estudio específico. No pueden tratarse como un desahucio actual ordinario. Hay contratos sujetos a regímenes transitorios, derechos de prórroga, subrogaciones, causas tasadas de resolución, posibles indemnizaciones y especialidades que obligan a estudiar el caso con calma.
Por eso, hablar de “precio de un desahucio” sin distinguir el tipo de procedimiento es incompleto. Lo correcto es hablar de precio según estrategia, documentación, riesgo y complejidad.
Letrado desde 900 € más IVA
En JR Abogados el procedimiento de desahucio puede tramitarse con letrado desde 900 € + IVA (no incluye procurador). Ese importe corresponde a la intervención profesional del abogado en procedimientos en los que, tras revisar la documentación, sea viable preparar una demanda de desahucio sin complejidad extraordinaria.
Ese precio no debe interpretarse como una tarifa universal aplicable a cualquier supuesto. Hay asuntos que requieren actuaciones previas, revisión de varios burofax, análisis de contratos antiguos, estudio de vulnerabilidad, preparación de MASC, acumulación de deuda, inclusión de avalistas, reclamación de penalizaciones, estudio de ocupantes desconocidos o coordinación con procedimientos paralelos.
La diferencia entre un desahucio bien planteado y uno mal planteado puede ser enorme. Un error en el destinatario de la demanda, en el tipo de acción ejercitada, en el cómputo del plazo de preaviso, en la cuantía reclamada o en el requerimiento previo puede complicar el procedimiento.
Un propietario no necesita solo un abogado que redacte una demanda. Necesita un abogado que revise la estrategia completa: qué acción procede, cuándo se puede demandar, contra quién debe dirigirse la demanda, qué documentos faltan, qué deuda puede reclamarse, si procede incluir suministros, si hay avalista, si debe solicitarse lanzamiento desde la admisión, si puede impedirse la enervación y si se ha cumplido correctamente el requisito previo de solución extrajudicial.
La oferta vinculante confidencial antes de la demanda
Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, en muchos procedimientos civiles se exige acreditar una actividad negociadora previa mediante un medio adecuado de solución de controversias, salvo que concurra alguna excepción legal. La Ley Orgánica 1/2025 regula los medios adecuados de solución de controversias y su incidencia como requisito de procedibilidad en determinados asuntos civiles y mercantiles.
En procedimientos de desahucio, antes de presentar demanda puede ser necesario preparar y remitir una oferta vinculante confidencial u otro medio adecuado de solución de controversias para cumplir con la ley. Este punto es muy importante, porque ya no basta en muchos casos con tener razón o con tener una deuda. También hay que acreditar que se ha intentado cumplir el requisito previo cuando resulte exigible.
La oferta vinculante confidencial no debe tratarse como un simple trámite. Una oferta mal redactada, incompleta o enviada sin prueba suficiente puede generar problemas en la admisión de la demanda. Debe identificar correctamente a las partes, el contrato, la vivienda, la deuda, la causa de resolución, la solución ofrecida, el plazo de aceptación y las consecuencias de no aceptar.
En un desahucio por impago, la oferta puede incluir el pago de la deuda, la entrega voluntaria de la vivienda y la advertencia de reclamación judicial. En un desahucio por expiración de plazo, puede proponer la entrega de llaves y liquidación ordenada de cantidades. En un precario, puede requerir la devolución de la posesión. En un incumplimiento contractual, puede fijar la infracción y exigir el cese o entrega del inmueble.
Lo importante es que la oferta no contradiga después la demanda. Debe prepararse pensando en el procedimiento judicial que probablemente habrá que presentar si el inquilino no paga o no entrega la vivienda.
La importancia del burofax antes del desahucio
El burofax puede ser decisivo. En muchos casos, el éxito del procedimiento empieza antes de la demanda. Empieza con una comunicación correcta.
En desahucios por expiración de plazo, el burofax de no renovación es fundamental. Si el arrendador quiere recuperar la vivienda al finalizar el contrato o una prórroga, debe comunicarlo dentro del plazo legal o contractual aplicable. Si lo hace tarde, el contrato puede prorrogarse y el propietario puede perder meses o incluso años.
No todos los contratos tienen la misma duración ni el mismo régimen de prórrogas. Hay que revisar la fecha de firma, si se trata de vivienda habitual, local, temporada, renta antigua, contrato anterior o posterior a determinadas reformas, si el arrendador es persona física o jurídica y qué plazo de preaviso corresponde. En vivienda, la regulación de duración y prórrogas deriva de la Ley de Arrendamientos Urbanos.
En desahucios por impago, el burofax puede ser clave para evitar la enervación. Si el arrendador requiere fehacientemente al inquilino el pago de la deuda con la antelación legal necesaria y el inquilino no paga todo lo debido, puede impedirse que después paralice el desahucio pagando una vez presentada la demanda. Este punto debe hacerse con precisión, porque no cualquier mensaje sirve.
Un WhatsApp, un correo o una conversación informal pueden ayudar como prueba, pero no siempre sustituyen a un requerimiento fehaciente bien redactado. Un burofax mal enviado, enviado a dirección incorrecta, con deuda mal calculada, sin advertencia suficiente o sin prueba de contenido puede generar discusiones.
También hay que valorar el resultado de entrega. No es lo mismo que el burofax sea rehusado, no retirado, ausente, entregado o devuelto como destinatario desconocido. Cada caso debe analizarse, porque el resultado del envío puede condicionar la fuerza probatoria del requerimiento.
Precio del desahucio por impago
El desahucio por impago es uno de los procedimientos más habituales. Se produce cuando el arrendatario deja de pagar la renta o cantidades asimiladas, como suministros, comunidad repercutida, IBI si está pactado, basura u otros conceptos previstos en el contrato.
En este tipo de procedimientos puede acumularse la reclamación de las cantidades debidas. Eso permite pedir no solo la recuperación de la vivienda, sino también la condena al pago de rentas vencidas, suministros y cantidades que sigan devengándose hasta la entrega efectiva de la posesión.
El precio puede variar según la complejidad de la deuda. No es lo mismo reclamar dos mensualidades claras que reconstruir una deuda de muchos meses con pagos parciales, ingresos sin concepto, suministros, diferencias de renta, actualizaciones, avalistas y facturas. Cuanto más confusa esté la deuda, más importante es preparar una liquidación clara.
También influye si existe avalista. Cuando hay fiador solidario, puede interesar dirigir contra él la reclamación económica. Para ello hay que revisar la cláusula de aval, su duración, si renunció a los beneficios de orden, división y excusión, si el aval cubre prórrogas, suministros, rentas futuras o solo la duración inicial.
Otro punto esencial es la enervación. Si no se ha enviado requerimiento previo correcto, el inquilino puede intentar pagar y paralizar el desahucio si cumple los requisitos. Si se ha enviado correctamente y ha transcurrido el plazo legal sin pago íntegro, puede solicitarse que se declare improcedente la enervación.
En JR Abogados analizamos el impago antes de demandar, revisamos si conviene requerir antes, calculamos deuda, preparamos la acción y solicitamos desde el inicio el lanzamiento para evitar retrasos innecesarios.
Precio del desahucio por expiración del plazo
El desahucio por expiración del plazo contractual procede cuando el contrato ha finalizado y el inquilino no entrega la vivienda o el local. Parece sencillo, pero en la práctica puede ser uno de los procedimientos donde más errores se cometen.
La clave está en el plazo. Hay que revisar si el contrato realmente ha terminado. Un propietario puede pensar que el contrato vence en una fecha y descubrir que la ley concede al inquilino una prórroga obligatoria. También puede ocurrir que el burofax de no renovación se haya enviado fuera de plazo, que se haya dirigido mal, que no acredite contenido o que no identifique correctamente el contrato.
El precio de este procedimiento depende de la revisión documental. Hay que estudiar contrato inicial, anexos, prórrogas, burofax, acuses, comunicaciones, pagos, fecha de inicio, destino de la vivienda y régimen jurídico aplicable.
En estos casos, el burofax de no renovación es importantísimo. Si se envía bien y dentro de plazo, la demanda se fortalece. Si se envía tarde, puede no servir para extinguir el contrato en la fecha pretendida. Si se envía con contenido ambiguo, el inquilino puede defender que no recibió una voluntad clara de no renovar.
También hay que valorar si se reclama indemnización por ocupación posterior, rentas vencidas o penalización pactada por retraso en la entrega de llaves. Muchas veces el contrato contiene cláusulas de penalización diaria tras la fecha de finalización. Esas cláusulas deben revisarse para decidir si se reclaman, cómo se reclaman y si pueden ser discutidas por desproporcionadas.
Precio del desahucio por precario
El precario se da cuando una persona ocupa una vivienda sin pagar renta y sin título suficiente. Es frecuente en situaciones familiares: hijos que viven en una casa de los padres y se niegan a marcharse, exparejas que permanecen en la vivienda, familiares autorizados verbalmente, amigos, conocidos o personas a quienes se permitió entrar temporalmente.
En estos casos, la prueba de propiedad es esencial. Hay que aportar escritura, nota simple o documentación suficiente que acredite la titularidad o derecho a poseer. También conviene acreditar el requerimiento previo para dejar claro que la tolerancia terminó y que la persona ocupa contra la voluntad del propietario.
El precio puede variar si el ocupante es familiar directo, si hay conflicto familiar, si existen menores, si hay situaciones de vulnerabilidad, si se discute que hubo contrato verbal, si se pagaban cantidades o si se alega que la ocupación tenía causa.
En un precario no hay que construir artificialmente un impago si nunca hubo renta. El enfoque debe ser correcto: falta de título para poseer y obligación de restituir la vivienda.
Precio del desahucio por incumplimiento de contrato
No todos los desahucios se basan en impago o vencimiento del plazo. También puede resolverse el contrato por incumplimiento grave del arrendatario.
Entre los supuestos frecuentes están el subarriendo inconsentido, la cesión no autorizada, el uso de la vivienda para actividad distinta, actividades molestas, daños en la finca, obras sin consentimiento, convivencia de personas no autorizadas cuando tenga relevancia contractual, explotación turística no permitida, uso empresarial no pactado o incumplimientos graves de obligaciones esenciales.
Estos procedimientos suelen exigir más prueba. No basta con sospechar. Hay que acreditar el incumplimiento: anuncios, fotografías, testigos, informes, denuncias, comunicaciones de vecinos, actas notariales, partes policiales, informes técnicos o conversaciones.
Por eso, el precio puede ser superior al de un impago sencillo. En un incumplimiento contractual hay que estudiar el contrato, identificar la cláusula infringida, recopilar prueba, valorar si procede requerimiento previo y preparar una demanda sólida.
Renta antigua, necesidad y casos especiales
Los procedimientos de renta antigua deben estudiarse caso por caso. Son asuntos donde un error puede ser muy costoso. Hay contratos con regímenes transitorios, subrogaciones, derechos de prórroga, causas concretas de resolución y formalidades específicas.
También existen desahucios por necesidad del arrendador o de familiares, donde hay que acreditar que concurre una necesidad real y legalmente relevante. No basta con afirmar que el propietario quiere recuperar la vivienda. Hay que revisar contrato, duración, cláusulas, comunicaciones, prueba de necesidad y consecuencias si después no se ocupa la vivienda en los términos exigidos.
Los casos con gran tenedor y posible vulnerabilidad también requieren especial cuidado. La normativa procesal ha introducido exigencias específicas en determinados procedimientos de recuperación posesoria y desahucio, especialmente cuando se trata de vivienda habitual y pueden intervenir servicios sociales. La Ley de Enjuiciamiento Civil regula actuaciones y comunicaciones específicas en procedimientos de desahucio.
Tampoco es igual un asunto con un solo inquilino localizado que un inmueble con varios ocupantes, personas desconocidas, subarrendatarios, cesionarios o convivientes. En muchos casos conviene dirigir la demanda también frente a ignorados ocupantes para evitar que terceros no identificados dificulten el lanzamiento.
Qué documentación necesitamos para darle precio
Para poder dar un precio serio y confirmar la estrategia necesitamos revisar la documentación. Lo recomendable es enviar el contrato de arrendamiento completo, anexos o prórrogas, burofax enviados, acuses de recibo, recibos impagados, liquidación de deuda, justificantes bancarios, facturas de suministros, nota simple o escritura, DNI o NIE de arrendador y arrendatario, datos de avalistas si los hay y comunicaciones relevantes con el inquilino.
En casos de expiración de plazo, necesitamos especialmente la fecha de contrato, duración pactada, prórrogas firmadas y comunicación de no renovación. En casos de impago, necesitamos relación exacta de deuda, pagos parciales y suministros. En precario, necesitamos prueba de propiedad y explicación de cómo entró el ocupante. En okupas, necesitamos denuncia si existe, identificación disponible y situación actual del inmueble.
También debemos saber si el propietario es gran tenedor, si el inmueble es vivienda habitual, si hay menores, si hay noticias de vulnerabilidad, si existen servicios sociales interviniendo o si el inquilino ha anunciado oposición.
Cuanto más ordenada esté la documentación, más rápido puede valorarse el caso. Pero si el propietario no tiene todo, también podemos indicarle qué falta y cómo obtenerlo.
Qué incluye una demanda de desahucio bien preparada
Una demanda de desahucio bien preparada no es un modelo rellenado con nombres y dirección. Debe estar pensada para ese caso concreto.
Debe acreditar la legitimación activa del propietario o arrendador. Si quien demanda no fue quien firmó el contrato inicial, hay que explicar por qué puede reclamar: compraventa, herencia, adjudicación, cambio de titularidad, usufructo, comunidad de bienes u otra causa.
Debe identificar correctamente a los demandados. En impago, normalmente será el arrendatario y, si procede, avalista en cuanto a reclamación de cantidad. En precario, el ocupante. En ocupaciones con incertidumbre, puede convenir incluir ignorados ocupantes. En subarriendos, hay que valorar si se demanda al arrendatario inicial y a los ocupantes.
Debe fijar la acción correcta: impago, expiración del plazo, precario, incumplimiento contractual, necesidad u otra causa.
Debe incluir una deuda actualizada, clara y comprensible. La deuda debe distinguir renta, suministros, atrasos, penalizaciones si procede y cantidades futuras. Un juez debe entender de forma sencilla qué se reclama y por qué.
Debe solicitar la resolución del contrato, el desahucio, la entrega de posesión, el lanzamiento, intereses, costas y la condena al pago de rentas y cantidades que se devenguen hasta la entrega efectiva.
Debe explicar si procede o no la enervación. Si se envió burofax previo para impedirla, hay que aportarlo correctamente con certificación de contenido y prueba de entrega o intento.
Debe acreditar el cumplimiento del MASC cuando resulte exigible. La oferta vinculante confidencial o el medio utilizado debe aportarse con prueba de envío, contenido y resultado.
Debe acompañar documentos: contrato, poderes, propiedad, burofax, acuses, liquidación de deuda, MASC, certificados, comunicaciones y cualquier otra prueba relevante.
Por qué contratar a JR Abogados
JR Abogados cuenta con 26 años de experiencia y trabaja habitualmente en procedimientos de desahucio, recuperación de viviendas, reclamación de rentas, burofax, ofertas vinculantes confidenciales y conflictos arrendaticios.
Nuestra forma de trabajar es clara: primero revisamos la documentación, después identificamos la acción correcta y, finalmente, preparamos la vía más eficaz. No se trata de demandar por demandar. Se trata de recuperar la vivienda o el local con el menor margen posible de error.
Un propietario puede perder mucho tiempo si actúa tarde o si actúa mal. Puede enviar un burofax fuera de plazo, reclamar mal la deuda, no incluir al avalista, olvidar a ocupantes desconocidos, presentar una demanda antes de cumplir el requisito previo o confiar en promesas verbales del inquilino. Cada error puede traducirse en meses de demora.
En JR Abogados damos importancia a la estrategia previa. En algunos casos conviene enviar burofax. En otros, preparar oferta vinculante confidencial. En otros, presentar demanda cuanto antes. En otros, completar documentación antes de actuar. No todos los casos requieren el mismo camino.
También cuidamos la comunicación con el cliente. El propietario necesita saber qué se puede hacer, cuánto cuesta, qué documentación falta, qué riesgos existen y cuáles son los siguientes pasos.
Precio orientativo del desahucio
Como referencia, los honorarios de letrado para procedimiento de desahucio parten desde 900 € + IVA, previa revisión del caso.
La oferta vinculante confidencial o MASC se presupuesta aparte cuando resulte necesaria. Su coste dependerá del tipo de asunto, número de destinatarios, complejidad de la deuda, existencia de avalistas, ocupantes, comunicaciones previas y estrategia.
El procurador normalmente será necesario y se presupuesta aparte.
El burofax previo también se presupuesta aparte cuando sea conveniente o necesario. En asuntos de expiración de plazo o impago, puede ser decisivo, por lo que no debe improvisarse.
En asuntos especialmente complejos, como renta antigua, necesidad, incumplimientos contractuales con prueba extensa, ocupantes múltiples, grandes tenedores, oposición previsible o acumulación de reclamaciones importantes, el presupuesto puede variar.
Consulta de precio para su desahucio
Para poder darle un precio ajustado, puede remitirnos la documentación del caso. Revisaremos qué tipo de desahucio procede, si hay que enviar burofax, si debe prepararse oferta vinculante confidencial, si puede reclamarse deuda, si hay avalistas, si existen ocupantes desconocidos y si conviene presentar demanda de inmediato.
Puede contactar con JR Abogados en el teléfono 91 128 99 85.
Atendemos asuntos desde nuestras oficinas en:
Madrid: Calle de Velázquez, 27.
Alcalá de Henares: Calle Cánovas del Castillo nº 5.
Valencia: Calle Colón, 4.
También podemos realizar una valoración inicial de la documentación para determinar la vía adecuada y evitar errores de plazo, burofax, MASC o demanda.
Preguntas frecuentes
Cuánto cuesta un desahucio
El procedimiento de desahucio con letrado puede tramitarse desde 900 € + IVA, previa revisión de la documentación. El precio definitivo depende del tipo de desahucio, deuda, ocupantes, necesidad de burofax, MASC, avalistas, oposición y complejidad del caso.
El precio de 900 € más IVA NO incluye procurador
No. El importe de 900 € + IVA se refiere a honorarios de letrado desde ese precio. El procurador normalmente se presupuesta aparte.
Hay que enviar burofax antes de demandar
Depende del caso, pero en muchos asuntos es muy recomendable y, en algunos, decisivo. En expiración de plazo puede ser necesario para comunicar la no renovación dentro de plazo. En impago puede servir para impedir la enervación si se hace correctamente.
Qué es la oferta vinculante confidencial
Es una comunicación formal que puede utilizarse como medio adecuado de solución de controversias antes de acudir al juzgado. Debe redactarse correctamente, identificar el conflicto y ofrecer una solución concreta. Puede ser necesaria para cumplir el requisito de procedibilidad en determinados casos conforme a la Ley Orgánica 1/2025.
Puedo reclamar las rentas impagadas junto con el desahucio
Sí, en muchos casos puede acumularse la reclamación de rentas y cantidades debidas al procedimiento de desahucio. También puede pedirse la condena a las cantidades que se sigan devengando hasta la entrega efectiva de la vivienda.
Qué pasa si el inquilino paga después de recibir la demanda
Depende. Si puede enervar, el pago puede paralizar el desahucio en determinados supuestos. Si se practicó requerimiento previo fehaciente correctamente y se cumplen los requisitos legales para impedir la enervación, puede solicitarse que el pago posterior no paralice el procedimiento.
Cuánto cuesta un desahucio por expiración de plazo
Puede partir desde 900 € + IVA en intervención letrada, pero debe revisarse el contrato, la fecha de vencimiento, las prórrogas y el burofax de no renovación. Si el preaviso se hizo mal o tarde, la estrategia cambia.
Cuánto cuesta un desahucio por precario
Depende de si hay prueba clara de propiedad, si el ocupante entró con autorización, si hay familiares, menores, conflicto de pareja, pagos, comunicaciones previas o alegaciones de título. No debe tratarse como un impago si nunca hubo renta.
Qué ocurre si hay avalistas
Si hay avalista solidario, puede ser conveniente reclamarle la deuda. Hay que revisar la cláusula de aval para comprobar su alcance, duración y si cubre rentas, suministros, prórrogas y cantidades futuras.
Qué pasa si hay ocupantes desconocidos
En muchos casos conviene dirigir la demanda también contra ignorados ocupantes para evitar que personas no identificadas aleguen después que no fueron parte y dificulten el lanzamiento.
El precio de un desahucio importa, pero importa todavía más que el procedimiento se plantee correctamente desde el principio. Un burofax enviado fuera de plazo, una oferta vinculante mal formulada, una deuda mal calculada o una demanda incompleta pueden retrasar la recuperación del inmueble.
En JR Abogados revisamos el caso antes de actuar y preparamos la estrategia adecuada para cada propietario. Si necesita recuperar su vivienda o local, cuanto antes se analice la documentación, antes podrá elegirse el camino correcto y evitar errores que puedan favorecer al inquilino u ocupante.

